Sacyr y Rayet, empresas encargadas de realizar la carretera de interconexión de polígonos en Guadalajara, tendrán que paliar el daño causado por la destrucción del yacimiento prehistórico de La Merced, o abonar una sanción si eso no es posible. En este conflicto, personal del Ayuntamiento de Guadalajara alega que ya advirtieron el pasado mes de septiembre a dichas empresas que no tenían autorización para remover tierras en la zona, y se les exigió la paralización inmediata de los trabajos, según recoge el periódico La crónica de Guadalajara.
A raíz de esta situación, organizaciones ecologistas organizarán una protesta para el mes de noviembre donde se denunciará públicamente el deterioro y destrucción de nuestro patrimonio histórico-artístico en las últimas décadas.