Un joven grafitero ha sido condenado a 2.700 euros de multa por un delito de daños contra la propiedad, al pintar las paredes de la plaza de San Román de Salamanca, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad. El juzgado de lo Penal número uno de la capital salmantina le ha obligado a pagar una multa de seis euros al día durante quince meses, con arresto sustitutorio carcelario de un día por cada dos cuotas de multa dejadas de abonar. El grafitero, que firma sus obras con el apodo de "Nego", deberá indemnizar a la confederación de empresarios Confaes, en cuya sede pintó también.Fuente: www.tribuna.net